Cómo esconder cabos sueltos que nos quedan cuando terminamos un ovillo o cambiamos de color es importante. Si lo hacemos bien, nuestra prenda quedará mejor terminada.
Seguramente ya te las has ingeniado para hacerlo de la mejor manera posible. En este post te explicaré las dos maneras con las que yo escondo los cabos. Uso más la segunda, sobre todo si tengo prisa por acabar la prenda, aunque tengo la impresión que al final tardo lo mismo con cualquiera de los dos métodos.
Para ambos métodos, lo mejor es dejar los cabos en los extremos laterales de la pieza que estés tejiendo. Si tejes circular puedes dejarlos donde irían las costuras de haber tejido plano por piezas. Si quieres aprovechar hasta el último centímetro de lana puedes esconderlos donde coincida.
1ª versión
Puedes ir escondiendo los cabos mientras calcetas. Cuando acabes un ovillo mientras tejes deja por la parte de dentro un cabo de unos 8 o 10 centímetros y teje el siguiente punto con el siguiente ovillo dejando otro cabo igual de largo. En el siguiente punto, coge esas dos hebras que has dejado y pásalas por encima del cabo del color o del ovillo nuevo de izquierda a derecha y teje un punto. Ahora vuelve a pasar por encima del cabo las hebras de derecha a izquierda y teje un nuevo punto. Repite estos movimientos 2 o 3 veces o las que consideres. En el vídeo verás todo el proceso y el resultado.
2ª versión
Puedes esconder los cabos una vez terminada la labor. Para hacerlo necesitas una aguja lanera o una que tenga el ojo suficientemente grande para la lana que estés usando.
Al ir tejiendo te han quedado dos cabos (el del final de ovillo y comienzo del siguiente) más o menos así

1ª Introduce un cabo en la aguja. Ahora pasa la aguja por debajo de tres o cuatro puntos del lado opuesto al cabo que estás escondiendo y hacia arriba (recuerda, por el lado revés de la prenda)

Al terminar de pasar la aguja te quedará así

2º Continúa con ese cabo pasando la aguja por debajo de los puntos pero ahora hacia abajo

Debe quedar algo así cuando pases el hilo

3º Ahora tienes que repetir los pasos 1º y 2º con el otro cabo que quedaba suelto y en el lado opuesto.

Es importante que se crucen los cabos al “coserlos” para que no se vea un agujero por el derecho. El hilo que cuelga a la izquierda esconderlo a la derecha y viceversa. Este sería el resultado por el revés.

Y este por el derecho.

Si ya has probado alguno y quieres compartirlo o quieres saber más puedes dejar un comentario.